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En el Marquee 6/6/99 y en Acatraz 7/6/99


ROLAND GRAPOW BAND


April




Patan

 

Domingo
Sin dudas Roland Grapow supo lo que la palabra ‘desconocimiento’ significa. Básicamente, el hecho de que para el 99 por ciento de la gente que concurrió a ver el show (compartido entre Gamma Ray y el guitarrista de Helloween) desconocía "Kaleidoscope", el nuevo material que Grapow está promocionando en esta gira como solista. Para colmo de males, todo el set se basó en este flamante disco, al que, dicho sea de paso, vale la pena prestarle atención. Más allá de este ínfimo detalle, tanto el público como la banda, se comportaron como era de esperar, mostrando respeto por un lado y profesionalismo por el otro. La verdadera selección de músicos reunida por Grapow conoce al máximo su oficio y, sin demasiados inútiles virtuosismos, demostraron individualmente y sin sobresaltos la capacidad técnica que los hizo conocidos en un ambiente musical sin muchas concesiones. Mike Vescera, el ex vocalista de Yngwie Malmsteen y Loudness, cumplió ajustadamente con una labor difícil para todo cantante en las circunstancias descritas. Si bien su voz se adapta a la fisonomía de los temas que Grapow desarrolló en su nueva placa, hay cierta falta de potencia o emoción natural en su caudal vocal que su escena tampoco llega a cubrir. Debido a ello, a uno le queda la sensación de cierta carencia e inevitables comparaciones a la hora de redondear sopesar su performance. Tanto el bajista Jens Becker (ex-Running Wild y Grave Digger) como el tecladista Ferdi Doernberg de Rough Silk, cimentaron sus actuaciones en la simpleza y claridad que la música del guitarrista de Helloween necesita para no convertirse, invariablemente, en una bola de sonido. Quizás por el lado de Doernberg, se esperaba un poco más de intervención debido a sus innegables cualidades como tecladista junto a su banda. Una de las grandes confirmaciones de la noche fue la tarea llevada a cabo por el ex-baterista de Malsmteen y Artension (entre muchos otros), Mike Terrana. El americano logró sacudir a la audiencia con un muy veloz y contundente solo, además de un correctísimo desempeño al momento de interpretar los temas que componen la propuesta de Grapow. Finalmente, el propio Roland exhibió las cualidades que desde hace ya mucho tiempo viene demostrando en Helloween: sobriedad, velocidad, técnica y emoción cuando es requerida.


Imperio


Está claro que las responsabilidades ahora son mucho mayores, ya que debe enfrentar a las audiencias con un material del que es, prácticamente, el único responsable y por lo tanto las reacciones del público seguramente son evaluadas por Grapow con un tono más crítico. Sin embargo, temas como "Walk On Fire", "The Hunger" o "Angel Face", sumados al ya clásico "Doctor Stein" de Helloween, son lo suficientemente interesantes como para movilizar a los fanáticos del power metal de mejor factura. Hay algo más de melodía y no tanta velocidad en la música compuesta ahora por Grapow y sus colegas, esperemos que este cambio sea entendido por el público, que pese al desconocimiento del material, logró disfrutar de una gran banda interpretando óptimas canciones.

 

Lunes

El lugar de la cita era ACATRAZ, un espacio ideal para disfrutar de cerca y en forma casi exclusiva de las virtudes, y en algunos casos los defectos, de bandas y solistas en su gran mayoría provenientes del exterior. Esta vez fue la oportunidad del talentoso guitarrista de Helloween. Si leíste el comentario anterior habrás deducido que el show brindado por la banda la noche anterior resultó algo frío debido a que el público presente no conocía el material presentado y que, en un principio, costo derrumbar esta barrera casi infranqueable. Ahora bien, la gente que se dio cita el lunes, en su gran mayoría acérrimos seguidores de Helloween, lograron modificar un tanto el ambiente y el espectáculo logró remontar un vuelo diferente al presentado con anterioridad.

 

De mejor humor y con más soltura, Grapow y los suyos se las arreglaron a la perfección para sonar compactos, acelerados y melódicos según las distintas etapas del espectáculo. Otra vez el encargado de ponerle un toque de distinción a la noche fue el baterista Mike Terrana, quien sin dudas, ejecutó uno de los solos más salvajes y espectaculares que tuve oportunidad de disfrutar en los últimos tiempos. Nuevamente el material elegido para la presentación fue el que compone su nueva placa, adicionándole un tema acústico y un cover de Grand Funk Railroad (cantado por él mismo) que seguramente engrosará el próximo disco de covers de Helloween. Pero, claro, no estaba dicha la última palabra. Para cerrar el concierto, al igual que el día anterior, Grapow eligió hacerlo con "Doctor Stein", sólo que en esta oportunidad el propio Kai Hansen de Gamma Ray subió al escenario para compartir las guitarras, algo muy celebrado por el público presente. La versión fue sencillamente arrolladora y, como no podía ser de otra forma, debido a los pedidos Hansen y Grapow comenzaron a intercambiar los músicos de sus respectivas agrupaciones para conformar un verdadero broche de oro para una noche como pocas. De esta forma fue posible disfrutar a parte de Gamma Ray y parte de la Roland Grapow Band ejecutando temas como por ejemplo "Future World" o "I Want Out" para luego desembocar en el espectacular "Heading For Tomorrow", para el que únicamente Gamma Ray se hizo cargo del escenario, rematando con uno de los momentos más logrados del fin de semana. Algo distinto y muy entretenido que sirve para demostrar que las barreras musicales (en la mayoría de los casos ) son inventadas y respetadas, en demasía, por el público en general y los periodistas, mientras que los músicos simplemente se limitan a participar y disfrutar de la música y los estilos que consideran más allegados a sus preferencias.

Javier Izurieta

 

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